El Blog de Quiros

¡Ay, mi espalda!

28 agosto 2017 | Consejos

 

¿quién no ha oído o leído alguna vez esto, en su entorno más cercano, una serie, película o novela?

Lo cierto es que el dolor de espalda es una de las causas más frecuentes de consulta en los centros de masaje y, lógicamente, uno de los temas por los que los alumnos de nuestros cursos de masaje demuestran más interés.

Hasta aquí, poco sorprende pero, ¿y si os digo que la gran mayoría de dolores de espalda no patológicos no son lumbares o cervicales, sino dorsales?

 

Las dorsalgias son un motivo tan habitual de consulta en la cabina del terapeuta que no podíamos dejar de dedicarle un artículo específico al respecto. Vayamos por partes.

 

El dolor dorsal es tan habitual, que la gente aprende a vivir con ello, a sufrirlo, y las molestias se convierten en parte de nosotros, en un viajero que nos acompaña, un autoestopista que se ha subido a nuestra chepa sin permiso, que a veces duerme y no da demasiada guerra y otras incordia sin tener en cuenta nuestras obligaciones familiares, laborales o nuestro ocio.

 

 

El tratamiento de este dolor, que llamaremos dolor crónico, es nuestra prioridad como terapeutas. El trabajo del terapeuta no es mitigar o hacer que el dolor disminuya, sino que este viajero no deseado se vaya para siempre de nuestro lado.

 

 

Lower Back Pain

En primer lugar, el tratamiento prioritario para una dorsalgia sería evidentemente el alivio de la molestia que hace que el paciente venga a nuestra consulta: conseguir que desaparezca el dolor de espalda. Conseguirlo trabajando con nuestras manos tal y como enseñamos en nuestros cursos de masajes es muy fácil: tan solo hay que trabajar sobre aquellas zonas en las que el cliente presente dolor o molestia aplicando las técnicas de masoterapia tal y como las enseñamos en nuestras clases.

 

Pero esto tan solo es un alivio momentáneo, un parche por otra parte muy agradecido, que hace que el cliente se levante de la camilla y comente que ya se siente “mucho mejor”. Aún así, el análisis de las causas (normalmente más de una) que hacen que al cliente le duela la espalda on la clave. Y el trabajo analítico, detectivesco, y con un sentido global, es lo que hará que, a medio y largo plazo, al cliente le deje de doler la espalda completamente o en gran medida y para siempre.

 

Esta es, y os lo digo después de 15 años de trabajo analítico, el trabajo más divertido de todos como terapeuta, el que me recuerda a las novelas de Ágata Cristi o Edgar Alan Poe que devoraba de la inmensa biblioteca de mi madre cuando tan solo era un infante imberbe: el trabajo de detective.

 

Lo que debemos hacer es encontrar al culpable o culpables, al origen de todo mal, que por norma general, tiene causas diversas: ¿Quién es “el malo” de la historia? En el caso del dolor de espalda, suele haber varios villanos.

 

De esta manera, llegamos a la entrevista, la primera herramienta para analizar “la escena del crimen”. Nosotros debemos averiguar qué movimientos,qué zonas, qué cadenas musculares son las que hacen que el cliente tenga molestias, y para ello usaremos la observación, nos fijaremos en el cliente desde que entra en nuestro local: su manera de moverse, de sentarse y levantarse, cómo cuenta las cosas, preguntándole con la mayor cercanía y sencillez posible qué le pasa y porqué le pasa. El cliente, muchas veces sin saberlo, es quien conoce al culpable de la historia, tan solo debemos “interrogar” al único testigo del crimen correctamente para que nos dé la respuesta correcta.

 

Tras la entrevista, entra en juego el estudio en bipedestación, de manera que estudiaremos al cliente en una posición funcional y ejecutando diferentes movimientos, puestas en tensión etc., para corroborar nuestra intuición y afianzar nuestra búsqueda del culpable, reuniendo “pruebas” que a un “sospechoso”, para conseguir entender así de forma global qué es lo que le ocurre y poner todo nuestro conocimiento a trabajar de la manera más eficiente.

 

En Quiros escuela de masaje, enfocamos nuestros cursos de masaje deportivo de manera que los alumnos aprenden a analizar de manera individual y concreta a cada paciente. Evidentemente, no puedo dar la clave de cada caso, ni tampoco la sé, hay que averiguarla cada vez, y eso es lo que más nos gusta y, ¿porqué no decirlo? Lo que se nos da bien.

 

En términos generales, lo que haremos siempre que no haya consideraciones médicas al respecto, es trabajar la columna al completo, distenderla y conseguir que tenga una musculatura normalizada, así como trabajar en general toda la musculatura de la espalda, así como tomar en consideración el tronco al completo, es decir, también la musculatura antagonista.

Para conseguir un buen resultado, podemos utilizar diferentes técnicas desde las técnicas manuales como el masaje profundo hasta técnicas de vendaje como por ejemplo el vendaje neuromuscular, la aplicación de hipertermia o diferentes manipulaciones centro del campo del área mecánica estructural de la columna vertebral y la osteopatía.

En nuestros cursos de masaje nos enfocamos en explicar la particularidad de todos y cada uno de los casos de manera que el alumno debe aprender a analizar los “defectos”, las irregularidades y particularidades de cada uno de los clientes para poderle ayudar de manera definitiva.

Durante una primera fase y un primer contacto con el paciente, nosotros lo que pretendemos es atacar directamente la zona de dolor, apagar el fuego, que el cliente se levante muy aliviado de nuestro primer encuentro, pero ya tendremos lista nuestra línea de actuación para la siguiente sesión, teniendo claro qué hacer en la siguiente o siguientes, y también entre sesiones.

Así nosotros averiguaremos y entenderemos los diferentes focos que han provocado este dolor durante la entrevista, el estudio del paciente y el trabajo manual hecho en cabina, como por ejemplo malas posturas, excesos o defectos de tono muscular, exceso o defecto de ejercicio, etc, y corregiremos estas causas para que no vuelvan a producirse estados iguales, generalmente recomendando ejercicios acordes para casa, como podrían ser ejercicios de flexibilidad y movilidad de columna y refuerzo de la musculatura paravertebral, siempre adecuados a la condición f´sica de cada cliente.

El uso de otras técnicas como poderosas herramientas complementarias, como el foam rolling, la aplicación de calor húmedo en casa, los estiramientos, etcétera, harán que el cliente mejore muy rápido en muy poco tiempo, consiguiendo atacar la raíz del problema y contrtribuyedo a que deaparezca.

Como hemos dicho antes, cada caso al que nos enfrentemos será diferente, el seguimiento de cada caso particular, la versatilidad y el conocimiento, son los que dan la clave para conseguir el mejor tratamiento posible: informaos y formaos bien.

Por eso, y es uno de los motivos por los que estoy más orgulloso, nuestros cursos se basa siempre en la ciencia y desde un punto de vista multidisciplinar, nuestros apuntes hechos por fisioterapeutas y licenciados en biología, microbiólogos, osteópatas, especialistas en el deporte o el masaje, nutricionistas, enfermeros, masajistas con una experiencia empírica demostrada o esteticistas del más alto nivel, porque entendemos que el curriculum del profesor es una parte fundamental a la hora de transmitir un conocimiento de calidad, puesto que cuánto más sepa, más cosas podrá transmitir a sus alumnos.

 

Ignacio García

 

 

CEO de Quiros Escuela de Masaje