El Blog de Quiros

Kinesiotape…Vendaje Neuromuscular…o esas cintas de colores

28 agosto 2017 | Técnicas de Masaje

…esas cintas de colores que llevan los deportistas que vemos en la tele…¿qué son? ¿Sólo las pueden llevar deportistas? ¿Para qué sirven? ¿Realmente funcionan? ¿Ejercen los diferentes colores diferentes efectos?

Esas cintas de formas tan aparentemente caprichosas y llamativas son una técnica de vendaje que, aunque con más de 30 años de andadura, es ahora cuando está en claro auge.

El nombre de esta técnica es vendaje neuromuscular , también llamado  Kinesiotape  o  Taping Neuromuscular . Estos diferentes nombres corresponden a diferentes escuelas, pero sus principios son los mismos.

Con esta técnica podemos realizar múltiples efectos sobre nuestros clientes:

– relaja o tonifica músculos

– alivia dolores en articulaciones, hernias, lumbalgias , etc.

– ayuda a eliminar líquidos

– reduce edemas

– sostiene articulaciones

– ayuda a mejorar esguinces, tendinitis, y otras lesiones articulares

– incluso actúa de manera refleja para aliviar numerosas dolencias

Su origen se le atribuye al Dr. Kenzo Kase, kinesiólogo, que llamó a su método Kinesio Taping. Otra escuela es a la que pertenece por ejemplo Josya Sijmonsma, que con su libro estableció las bases de su método TNM o Taping Neuro Muscular.

Pero, sin duda, la protagonista de esta técnica, que sin ella no sería nada, es la venda. Se la puede llamar kinesiotape, kinesiotex, y la podemos encontrar en diferentes colores (ahora incluso están fabricando estampados!!) pero su propiedad más importante es la siguiente: es elástica sólo en sentido longitudinal. Quizás no os parezca algo llamativo, pero el que haya trabajado alguna vez con vendaje elástico sabrá que todas estas vendas, sean de la marca que sean, son elásticas tanto longitudinal como transversalmente.

Esta cualidad es la clave de su éxito, que se basa en, simplemente, que la venda levante la piel. Y sólo con eso despliega el gran abanico de sus funciones: quita el dolor muscular, tendinoso o ligamentoso, promueve la eliminación de líquido retenido en los tejidos, puede corregir la posición articular, etc.

Y todo esto, sin que notemos que la llevamos puesta, sin que nos moleste a la hora de ducharnos, y colocada sobre nuestra piel de 3 a 5 días, durante los cuales sigue ejerciendo su función.

Imaginad que, por ejemplo, venís a que os hagamos un drenaje linfático en el contexto de un tratamiento anticelulítico. Si tras el drenaje linfático os colocamos unas tiras de vendaje neuromuscular, la evacuación linfática seguirá siendo elevada hasta que, 5 días después, os quitéis la cinta. Es decir, mantenemos el tratamiento 24 horas al día, mientras realizáis vuestros quehaceres cotidianos, sin que notéis que la lleváis puesta, durante hasta 5 días!!!

Esto hace que nuestro tratamiento sea mucho más efectivo, y que se noten mucho más los efectos de cualquier manipulación manual que hagamos en cabina.

Y lo mismo ocurre con una masaje terapéutico en, por ejemplo, el tratamiento de una zona contracturada. Si, tras realizar el masaje, aplicamos kinesiotape, seguiremos trabajando sobre el músculo.

¿Y cómo es capaz de hacerlo? Pues porque levanta la piel, sólo eso.

¿Sólo con levantar la piel puede realizar todas sus funciones? Efectivamente!!

Cuando en un tejido hay un exceso de líquidos retenidos, o existe una lesión, como por ejemplo una contractura, el espacio en el seno del tejido se ve reducido, y nada funciona como debería. Es como si, mientras hacéis la cena, se os meten 20 personas en vuestra cocina. En este caso, nos costaría mucho más hacerlo todo: llegar hasta la nevera, cocinar en la vitro, buscar los platos…

Y lo mismo ocurre en los tejidos: la evacuación linfática (el sistema linfático, ¡ese gran olvidado!), la sanguínea, el músculo… a todo le cuesta más trabajar. Además, ya que la presión en los tejidos es tan elevada, estamos provocando que los receptores del dolor (llamados nociceptores) transmitan señales con más frecuencia y que, en consecuencia, la zona nos duela.

Y aquí entra el kinesiotape: al elevar la piel descomprime (quita presión) el tejido en cuestión, de manera que todos los elementos que antes no podían funcionar al 100% sí lo hagan ahora: el líquido y los metabolitos tóxicos retenidos se eliminan, la circulación sanguínea, y por lo tanto el aporte de oxígeno y nutrientes a las células, se normaliza, y la menor presión hace que los nociceptores disminuyan su frecuencia de disparo, de modo que, por decirlo así, “no nos duele tanto”.

Y todo esto sin que nos moleste, ya que las vendas nos hipoalergénicas, 100% algodón y, si se colocan correctamente, no notaremos que las llevamos, lo cual permite que las aguantemos varios días encima.

En cuanto a los diferentes colores, los autores de los libros de vendaje describen diferentes tests kinesiológicos para descubrir cuál es el color que debemos aplicar a cada cliente, además de que nos hacen varias recomendaciones, que pueden variar dependiendo de qué autor estemos consultando. Pero, en las que están de acuerdo son, por ejemplo, que el color azul claro se debe utilizar para las técnicas linfática o de liberación de espacios, y que los colores como el negro, rojo o rosa son más apropiados para las aplicaciones musculares.

Con todo esto, sólo tenéis que aprovechar esta increíble técnica para darle mayor valor y eficacia a vuestro tratamiento!!