El Blog de Quiros

Masaje con bambú: beneficios, usos y técnicas para una mejora muscular rápida

28 agosto 2017 | Técnicas de Masaje

Autor: Nacho García

Profesor y director de formación Quiros Escuela de Masaje

INTRODUCCIÓN

Cualquiera que me conozca a nivel profesional, sabe de mi preferencia por la técnica manual. Si tengo que escoger entre la máquina más cara y avanzada y las manos de un terapeuta, tengo clara mi elección.

Tampoco suelo hacer uso de herramientas clásicas que sustituyan a los dedos porque, como siempre digo en mis clases, se pierde el tacto con el tejido que estamos trabajando y con ello mil matices y texturas, y la percepción de la correcta presión que debemos ejercer en cada momento y con cada paciente, siendo por tanto menos efectivo. Sin embargo, sí pueden ser una buena opción como complemento al masaje.

Entonces ¿por qué usar bambú durante una sesión de masoterapia?

El masaje con cañas de bambú o bambuterapia ha tenido una difusión y éxito en el terreno de la estética (en el que no vamos a ahondar) y el mundo de los spas y balnearios una acogida tremenda, consiguiendo mayor auge en los últimos años debido a los beneficios estéticos y la capacidad anticelulítica de la aplicación de diferentes maniobras con cañas, siendo tan efectivo como natural y poco agresivo, introduciéndose con fuerza en toda suerte de cartas de masaje de centros holísticos, además de ser llamativo por original y agradable de recibir.

El masaje con cañas tiene un origen milenario nipón, frotarse con varas o tallos de bambú de diferentes formas era algo común y extendido tanto en Japón como Corea, China, … Aunque no vamos a remontarnos tanto, solo hasta la parte que nos interesa, y es que en 2003 es el terapeuta francés Gil Amsallen el que estandariza la técnica y al que se le atribuye, si no su creación, sí su establecimiento en Europa.

 

ENTRANDO EN MATERIA: ¿Por qué el masaje con bambú dentro del trabajo para la normalización muscular?

Como quiromasajistas, como osteópatas, quiroprácticos o fisioterapeutas, como terapeutas o como simples interesados en las técnicas manuales dentro del alivio del dolor musculoesquelético… ¿Para qué queremos trabajar con bambú?

Si buscáis por internet y leéis para qué sirve hacer masaje con cañas de bambú, encontraréis que diversos autores, centros y clínicas, escuelas… hablan de movilización de la grasa localizada, mejora de la flacidez, reducción de las medidas corporales, renovación celular, anticelulítico… y todo información enfocada al resultado estético.

¿Pero es esto ‘todo’ lo que nos puede ofrecer el trabajo con bambú?

Nada más lejos de la realidad, vamos a profundizar sobre el tema que os interesa:

Funcionamiento y beneficios del uso de bambú

 

 

En primer lugar, el bambú o el uso de cualquier otra caña resistente y de alta densidad tiene un coste muy reducido, siendo una herramienta muy accesible y su correcta aplicación es muy fácil, por lo que se convierte en un sistema complementario de trabajo muy interesante al poder obtener un gran beneficio en unos pocos minutos, veamos cómo.

Su uso es realmente sencillo, y en la sencillez radica su belleza: simplemente debemos dejar caer parte de nuestro peso sobre la caña y hacerla rodar sobre la superficie que queremos trabajar, prestando especial atención a las zonas más dolorosas o puntos gatillo y a las bandas tensas que se encuentren mediante palpación dentro del músculo o músculos que necesiten de nuestra atención.

Podemos hacer rodar la caña en sentido longitudinal o transversal, por tramos o de origen a inserción sin detenernos, de proximal a distal o viceversa, usar varas de bambú más gruesas o estrechas, pero la técnica siempre se basará en el arrastre y rodamiento del cilindro sobre la superficie con un solo objetivo: la liberación miofascial y la consiguiente mejora del rando de movimiento y disminución de sensación dolorosa.

 

 

FASCIA Y LIBERACIÓN MIOFASCIAL

 

Para entender qué estamos haciendo y qué beneficios conseguiremos con el bambú, debemos entender qué es la fascia y la liberación miofascial, sin que sea el objetivo del atículo, por lo que haremos un resumen sencillo y breve, pero es fundamental para saber cómo funciona el bambú y cómo usarlo de la manera más eficiente.

Las fascias forman un sistema fascial ininterrumpido en todo nuestro organismo, envuelven músculos, conectan tejidos, etc., interactuando o controlando de una u otra forma, diferentes sistemas anatómicos. En cuanto se producen alteraciones o restricciones, inflamaciones, adherencias, se interfiere directamente con el desarrollo funcional de los diferentes sistemas corporales.

En consecuencia, el tejido fascial pierde elasticidad, se deshidrata, se inflama, creando las famosas adherencias, esto es, adhesión fibrosa a las zonas dolorosas o lesionadas, produciendo en consecuencia una mecánica muscular normal, perdida de rango de movimiento articular (ROM), perdida de elasticidad muscular, de fuerza y tono, resistencia y coordinación motora.

Ahora que hemos entendido la importancia de la fascia, entendemos la importancia de la liberación miofascial. Estas técnicas pueden ayudar a normalizar tanto fascia como músculo puesto que están pensadas y diseñadas para flexibilizar y normalizar tanto la afectación muscular como fascial.

Para acabar este pequeño resumen, me apoyaré como siempre en el método científico: Dentro de la fisioterapia, nos encontramos estudios comparando terapias convencionales con técnicas de liberación miofascial, obteniendo el resultado de una mejora del 72’4% con la liberación miofascial frente a una mejora de solo el 7’4% con ultrasonidos, tanto en su dolor como en la discapacidad funcional (Ajimsha, M. S., Binsu, D., & Chithra, S. (2014). Effectiveness of myofascial release in the management of plantar heel pain: a randomized controlled trial. The Foot24(2), 66-71.)

Haré más adelante un artículo sobre liberación miofascial, entrando en materia y ahondando en técnicas manuales y mecanismos fisiológicos, actualizando este artículo y poniendo un enlace para que todos los que estéis interesados podáis leerlo, pero si queréis profundizar, os dejo la bibliografía utilizada para este apartado del artículo:

1. MacDonald, G. Z., Penney, M. D., Mullaley, M. E., Cuconato, A. L., Drake, C. D., Behm, D. G., & Button, D. C. (2013). An acute bout of self-myofascial release increases range of motion without a subsequent decrease in muscle activation or force. The Journal of Strength & Conditioning Research,27(3), 812-821.

2. Mauntel, T. C., Clark, M. A., & Padua, D. A. (2014). Effectiveness of Myofascial Release Therapies on Physical Performance Measurements.

3. Pilat, A. (2003). Terapias miofasciales: Inducción miofascial. McGraw-Hill Interamericana de España.

4. Sefton, J. (2010). ALTERNATIVE & COMPLEMENTARY CONCEPTS: Myofascial Release for Athletic Trainers, Part I: Theory and Session Guidelines. IJATT.

 

 

EL MASAJE CON BAMBÚ: terapia de liberación miofascial

Por lo tanto, ya hemos pasado de la aplicación estética a un uso terapéutico con base científica probada. Expliquémoslo de una forma sencilla:

El bambú sostiene los cimientos de su eficacia como terapia de liberación miofascial en tres mecanismos: Inhibición autógena, liberación miofascial y gate control.

La inhibición autógena: se produce como respuesta a una tensión excesiva en el tendón al hacer rodar la caña de bambú, haciendo que los órganos tendinosos de Golgi provoquen una relajación muscular como consecuencia, para proteger el tendón (reflejo miotático inverso), dando como resultado en este caso un aumento del rango articular y una flexibilización muscular con la consecuente relajación y normalización miofascial.

Fuente: Ayala, F., de Baranda, P. S., & Cejudo, A. (2012). El entrenamiento de la flexibilidad: técnicas de estiramiento. Revista Andaluza de Medicina del Deporte5(3), 105-112

Liberación miofascial: Ya explicada en este artículo, pero sí me parece interesante destacar que en el estudio “Effectiveness of Myofascial Release Therapies on Physical Performance Measurements” (Mauntel, T. C., Clark, M. A., & Padua, D. A. (2014).).

concluyen que las diferentes terapias de liberación miofascial son eficaces en la normalización y aumento del rango articular, sin tener ningún efecto perjudicial sobre la actividad o el rendimiento muscular, algo que es muy interesante para nosotros como terapeutas.

En el sentido terapéutico, deberíamos tener en cuenta la “regla de los tres minutos”, y es que, según el artículo publicado en “Journal of bodywork and movement therapies“, por expertos en liberación miofascial, titulado: “How much time is required to modify a fascial fibrosis?” la liberación miofascial no se produce aproximadamente hasta los 3 minutos de tratamiento en una misma zona, y si el problema es crónico entre otros muchos factores, incluso más tiempo de aplicación.

Gate control: El último mecanismo en el que me apoyo para defender el uso del bambú es la teoría del “Gate Control”, un mecanismo neuromuscular de inhibición del dolor que se activa cuando varios estímulos contradictorios se enfocan al mismo nivel medular, en este caso el dolor y la presión, y existe un conflicto ya que la información procedente de los nociceptores carece de preferencia ante otro estímulo, de forma que se terminan inhibiendo (temporalmente). Lo mismo pasa al utilizar hielo, de manera que conseguiremos una mejora temporal con la aplicación correcta del bambú sobre la zona concreta de dolor.

EFECTOS DEL USO DEL BAMBÚ COMO TERAPIA DE LIBERACIÓN MIOFASCIAL Y PROTOCOLOS DE USO:

En cuanto a los efectos que podemos conseguir, hay diferentes estudios que obtuvieron resultados favorables mejorando la hipertensión arterial, el estrés, mejora de la rigidez arterial, la función endotelial vascular, incremento de la actividad parasimpática y reducción de la actividad simpática, apuntando un futuro favorable en el uso de diferentes patologías, a pesar de la falta de respaldo científico en este sentido, ya que falta más investigación en el estudio de la aplicación de herramientas cilíndricas, como sería el foam roller, en diferentes patologías.

PROTOCOLOS DE USO:

 

Ante la falta de estudio científico con varas de bambú en concreto, para establecer un protocolo general de uso con bambú necesitamos apoyarnos en estudios con otras herramientas hermanas, similares o incluso idénticas según el caso, como es por ejemplo el famoso y tan de moda en el terreno deportivo “foam roller”, un rodillo de espuma densa que se hace rodar sobre el cuerpo, siendo su aplicación idéntica al trabajo con bambú en todos los niveles.

 

 

Dentro de los estudios científicos publicados, nos interesa la observación científica del uso de rodillos y cilindros de espuma densa en la mejora del DOMS.

Para los que no lo sepáis, el DOMS, que leeréis en muchos sitios, es otro de los “términos técnicos” que comento muchas veces en mis clases y que, en realidad, todos conocemos si lo llamamos por su “mote”, por su apodo: el DOMS no es otra cosa que el dolor muscular tardío, su acrónimo en inglés(DOMS: delayed onset muscle soreness), también denominado comúnmente como agujetas (¿podrían haber empezado por ahí verdad?). Su nombre médico es mialgia diferida, y es útil saberlo porque podéis encontrarlo en el historial médico de algún cliente o bien en algún artículo al que tengáis acceso.

De la poca literatura que hay al respecto, sí podemos extraer que el uso de rodillos o cualquier herramienta cilíndrica, haciéndola rodar ya sea longitudinal o transversalmente, mejora sustancialmente el dolor muscular causado por las agujetas, y produciéndose un aumento del umbral del dolor, obteniendo mejores resultados en la musculatura del tronco y cercana a las caderas.

Si queremos realizar un liberación miofascial de la manera más óptima, la aplicación deberá ser de un mínimo 3 minutos en la misma zona a tratar y con poco movimiento, un movimiento lento y profundo, tanto longitudinal como transversalmente, a tramos y con una presión alta si queremos incidir en la fascia profunda/epimisio. Como consejo, alargaríamos los tiempos de aplicación según el umbral de dolor o bien la mejora de rango de movimiento y reducción del dolor o la molestia.

 

 

Para finalizar y a modo de resumen, comentar que el uso del bambú, o cualquier otro utensilio o herramienta que facilite la liberación miofascial (foam roller, ASTYM, técnica Graston, FAT, etc), nos puede resultar una opción muy interesante dentro de las técnicas eficaces que podemos aplicar en cabina, ya que es muy fácil de usar, es una herramienta muy económica, nada invasiva, hasta cierto punto original en el terreno terapéutico, y la investigación científica apunta que puede ser muy útil tanto para la mejora de la flexibilidad y el tono muscular, ROM (rango de movimiento), reducción de las DOMS y aumento del umbral de dolor a la palpación, además de mejora del estrés muscular y la hipertensión arterial.

 

Por supuesto, deberemos adaptar la aplicación del bambú a cada cliente y a cada objetivo, variando intensidad, presión, velocidad…, así como ser conscientes de que es una herramienta complementaria y jamás sustituye el trabajo manual ni los estiramientos, ya sean estáticos o dinámicos, y también muy recomendable junto con la masoterapia y el bambú para conseguir SIEMPRE el resultado más óptimo posible.

Bibliografía y fuentes:

1.Castaño, E. (2015). Foam Roller y sus aplicaciones. Trabajo de fin de grado. Universidad Camilo José Cela.

2.Curran, P. F., Fiore, R. D., & Crisco, J. J. (2008). A comparison of the pressure exerted on soft tissue by 2 myofascial rollers. Journal of sport rehabilitation,17(4), 432.

3.Gulick, D. T. (2014). Influence of instrument assisted soft tissue treatment techniques on myofascial trigger points. Journal of bodywork and movement therapies, 18(4), 602-607.

4.Ercole, B., Antonio, S., Ann, D. J., & Stecco, C. (2010). How much time is required to modify a fascial fibrosis?. Journal of bodywork and movement therapies14(4), 318-325.

5.Mauntel, T. C., Clark, M. A., & Padua, D. A. (2014). Effectiveness of Myofascial Release Therapies on Physical Performance Measurements.

6.Pilat, A. (2003). Terapias miofasciales: Inducción miofascial. McGraw-Hill Interamericana de España.

7.William Braun, Ph.D., and Gary Sforzo, Ph.D. (2011). Delayed Onset Muscle Soreness (DOMS). American College of Sports Medicine.

8.Stecco, A., Stern, R., Fantoni, I., De Caro, R., & Stecco, C. (2015). Fascial Disorders: Implications for Treatment. PM&R.

9.Lectura en diferentes webs como wikipedia, elmaravillosomundodelafuerza, powerexplosive (interesantísmio artículo sobre foam roller).

 

10.Roylance, D. S., George, J. D., Hammer, A. M., Rencher, N., Fellingham, G. W., Hager, R. L., & Myrer, W. J. (2013). Evaluating Acute Changes in Joint Range-of-motion using Self-myofascial Release, Postural Alignment Exercises, and Static Stretches. International Journal of Exercise Science