El Blog de Quiros

Hablar durante el masaje escuela quiros blog

📹 [VÍDEO] ¿Hablar o no Hablar con Nuestro Cliente? Esa es la Cuestión.

26 noviembre 2018 | Consejos Opinión

Cuando estamos en la cabina de masaje siempre hay una duda que se nos presenta en ese momento: ¿hay que hablar con el cliente o es mejor el silencio?

Por supuesto cada uno tiene su opinión, pero en nuestro caso lo que os recomendamos es que no, no habléis con vuestros clientes.

Las Razones Por Las Que no Deberías Hablar Con tu Cliente Durante el Masaje

Por supuesto que sí que hay que hablar con los clientes sobre todo aquello que pensemos que es relevante para el tratamiento que estamos aplicando: si hace ejercicio, con qué frecuencia, qué molestias tiene, y un sinfín de preguntas que normalmente hacemos al principio del tratamiento

Y, aunque sea en medio del tratamiento, ya sea por algo que se nos ha quedado sin preguntar o por algo que hemos “descubierto” al hacer el masaje, debemos preguntar obligatoriamente.

Pero, aparte de esto, no deberíamos entablar más conversación con nuestros clientes.

Los Masajistas No Somos Psicólogos

La principal razón es que los clientes frecuentemente nos usan como confesionario o como psicoterapeutas, cuando en realidad sólo somos quiromasajistas, esteticienes, fisioterapeutas… y no es tarea nuestra psicoanalizarlos ni darles respuestas a sus cuestiones vitales.

Además, los clientes se suelen acordar sólo de las cosas malas, que les causan tristeza, de aquellas personas o situaciones que les han hecho daño.

Y si viene un cliente y nos narra todas sus penas, y el siguiente también, y el siguiente también… acabamos el día con el peso de las penas de otras personas, ¡y ya tenemos nosotros las nuestras!

Así, es mejor no cargarse con esa negatividad que puede llegar a afectarnos personalmente.

Se Supone Que la Comunicación Es Bidireccional ¿No?

Otro motivo: cuando el cliente comienza a contarnos algo  podríamos pensar que estamos inmersos en una conversación.

Es decir, que si una persona nos cuenta algo es porque podemos intervenir en la charla, contar nuestras experiencias, aportar nuestra opinión… pero NO, frecuentemente nos encontramos con que sólo quieren que les escuchemos, no les interesa nada de lo que les podamos decir, de si eso que nos están contando nos ha pasado a nosotros, de cuál es nuestra opinión al respecto, de qué haríamos nosotros en esa situación, etc.

Y darte cuenta de que te están “usando”, por así decirlo, pero que no les interesas lo más mínimo, puede ser duro y un poco decepcionante.

Pero esto es algo que tenemos que asumir para que así, cuando nos ocurra, no esperemos que el cliente, por el que nosotros nos interesamos, nos devuelva el interés que nosotros les mostramos. Así no nos decepcionamos o nos sentimos menospreciados.

Hablar Más de la Cuenta: Un Problemón

Otro motivo más: a veces los clientes entran en la vorágine de contarnos cosas, y muchas veces nos cuentan más de lo que habrían querido.

Y después puede que incluso dejen de venir a nuestra consulta porque se sienten avergonzados, y prefieren ni vernos, porque saben que conocemos ese secreto o esa situación que en frío y pensándolo dos veces no nos habrían comentado ni siquiera de pasada.

El Cliente del Masajista Viene, Entre Muchas Otras Cosas, a Relajarse

Y por último, el motivo quizás más importante y que tiene más aplicación en nuestro trabajo: nos interesa que el cliente esté relajado totalmente, independientemente del tratamiento que vayamos a hacerle.

Si el cliente está relajado su musculatura estará menos tensa, con menor tono, y nuestras maniobras de masaje serán más eficaces.

Así, veremos más resultados con clientes relajados que con clientes tensos, y eso hará que nuestros tratamientos sean más satisfactorios, con los beneficios para nuestra carrera que eso conlleva.

Y un cliente que no para de hablar de lo que sea, y más si nos está relatando cosas “oscuras” no está en absoluto relajado, sino todo lo contrario, así que el tratamiento que le apliquemos no será tan efectivo.

¿Qué Puedo Hacer Como Masajista Para Que el Cliente Se Calle?

¿Y qué podemos hacer nosotros para que, dicho claramente, el cliente se calle?

Debemos escuchar, y hacerle entender que le estamos escuchando, con palabras como un “ajá”, un “sí”, un “ya veo”, etc.,

Pero no repreguntar o pedirle que nos aclare o se extienda sobre algo que haya dicho. Si lo único que hacemos es asentir como que le estamos escuchando, en seguida entenderá que no queremos meternos en la conversación.

O podemos optar por ser más explícitos diciendo algo como “relájese”, “estese tranquilo o tranquila”, o simplemente ser más directos y decir algo como lo que solía decir Nacho cuando no quería que los clientes continuaran hablando “mantenga silencio para experimentar mejor las sensaciones del tratamiento”.

Un Buen Motivo Para Sí Hablar Con los Clientes

¡OJO! Hay un muy buen motivo para SÍ HABLAR CON LOS CLIENTES, y es VERDERNOS A NOSOTROS MISMOS.

Es decir, que conozca nuestros tratamientos, sus beneficios, nuestras ofertas, etc.

Pero a nadie le gusta que le estén una hora comiendo la cabeza y machacando con lo que es, al fin y al cabo, publicidad pura y dura, así que sí, debemos hacer que el cliente nos conozca mejor COMO PROFESIONALES, pero unos pocos minutos serán suficiente para ello.

¿Qué pensáis vosotros y vosotras? Hay que hablar, no hablar, mandar callar… ¿qué piensas tú?

¡Coméntanoslo!

¡Un saludo y síguenos en Facebook si no lo has hecho ya!

 

WhatsAppéanos