El Blog de Quiros

Masajistas Profesionales: ¿Cuánto Vale un Masaje?

10 abril 2018 | Consejos Opinión

¿Cuánto tengo que cobrar por un masaje?

Esta es una pregunta que nuestros alumnos y alumnas siempre nos hacen en todos los cursos que hacemos.

Existe mucha variedad en los precios que se aplican los centros de masaje, centros médicos, balnearios o terapeutas individuales.

Desde 10€ que dicen que quieren cobrar algunos porque acaban de empezar, a los más de 100€ por hora que se cobra en los grandes balnearios.

Más allá del marketing, y del efecto psicológico que genera un precio u otro en el cliente, nos vamos a centrar en lo básico, a partir de lo cual aumentar el precio de los tratamientos.

Y este hecho básico es ¿cuánto nos cuesta a nosotros aplicar el tratamiento a nuestros clientes?.

El Escandallo, La Herramienta Fundamental Para Masajista

Es muy importante conocer a la perfección los costes de nuestros tratamientos, ya que de estos costes dependerá el precio de venta que asignemos a cada tratamiento, y de estos dos factores se derivan directamente nuestras ganancias.

Si no tenemos claro cuánto nos cuesta un tratamiento puede ser que, aunque creamos que el margen que hemos especificado nos asegura unas ganancias suficientes, estas no lo sean en realidad.

Además, conocer el coste del tratamiento nos permite hacer ofertas sin que corramos el peligro de establecer un precio por el tratamiento menor a su coste.

La herramienta que nos permite determinar el valor del los tratamientos es el escandallo.

Un escandallo es una herramienta esencial ya que es lo que nos indica a qué precio debemos vender nuestros tratamientos, cuánto dinero exactamente estaremos gastando y ganando al aplicar un tratamiento.

Los escandallos no solo se usan en este ámbito, sino que se realizan en multitud, por no decir que en prácticamente todos, los negocios sea cual sea su tipología.

El escandallo debe incluir todo aquello que supone un gasto para nosotros al ejercer nuestra profesión: gastos de local (alquiler, hipoteca, luz, agua, basuras), gastos de personal (personal de recepción, contabilidad, asesoría, limpieza, mantenimiento, terapeutas, comerciales), materiales usados…

Respecto a los materiales usados, se dividen en dos grandes categorías:

  • Inmovilizado: es todo aquello que usamos en los tratamientos pero que no gasta en el sentido de que se puede usar y re-usar muchas veces. Por ejemplo, nuestra camilla de masaje, las toallas, nuestro uniforme o nuestra maquinaria.
  • Inventariable: todo aquel material que se usa y se gasta en cada tratamiento. Por ejemplo, las cremas, los aceites, esponjas desechables, mascarillas desechables…

El Coste del Material Inmovilizado

Como hemos comentado ya, el material inmovilizado es el que se usa pero no se gasta durante el tratamiento.

Está claro que no usamos un uniforme diferente para cada tratamiento, y aunque lo hiciéramos no lo tiraríamos a la basura después de cada tratamiento, pero lo que sí está claro, y así lo debemos reflejar en nuestros escandallos, es que todos estos materiales se van estropeando con el tiempo y necesitan un mantenimiento y limpieza.

Y estos hechos implican que debemos incluirlos como gastos en nuestros escandallos.

Primero, debemos conocer el importe de compra, después deberemos conocer cuánto nos cuesta su mantenimiento o limpieza, y cuánto calculamos que durará este material, lo cual depende en gran medida de su calidad, del uso que se le dé, de su correcto mantenimiento, etc.

Una vez calculado todo esto, haremos una aproximación a cuánto nos cuesta en realidad usar este material en cada tratamiento, y lo repercutiremos en el precio del mismo.

Pongamos un ejemplo práctico: nuestro uniforme.

Precio compra: 50€ (pantalón, casaca, zuecos)

El uniforme que usemos un día no lo usaremos, por higiene, al día siguiente, así que vamos a suponer que cada día usamos uno nuevo.

Cada vez que lavamos el uniforme estamos gastando la energía de la lavadora, el agua de la lavadora, el detergente, suavizante, la energía de la secadora si usamos, la energía de la plancha, y el tiempo que conlleva todo esto.

Así, vamos a suponer que cada vez que lavemos el uniforme gastamos 3€, pero que al lavarse con varias prendas más el coste se divide entre todas las prendas. ¿Entre cuántas prendas dividimos el coste del lavado?

O dicho de otra forma, ¿cuántos uniformes nos caben en la lavadora? Pensemos que por ejemplo nos caben 10 pantalones y 10 casacas, esto haría que tendríamos que dividir el coste del lavado entre 10, siendo el coste de cada lavado de 0.30€.

Pero este lavado es para todo el día, es decir, deberíamos dividir este coste entre cada uno de los tratamientos que realicemos ese día.

Si trabajamos 8 horas al día, el coste se dividiría entre 8, pero debemos tener algo en cuenta: habrá días en que no tengamos la agenda completa, de forma que aunque estemos en nuestro centro de trabajo habrá horas en las que no estemos cobrando de los clientes, así que debemos imputar el coste no a las horas que paso trabajando sino a las horas que pasamos en cabina realizando tratamientos.

Pensemos por ejemplo que de las 8 horas de trabajo estamos, de media, 5 horas con clientes. Así, el coste de cada lavado imputable a cada tratamiento será de 0.30€/5= 0.06€.

Y, claro está, el uniforme no durará eternamente, sino que conviene renovarlo con cierta frecuencia. Podemos pensar que cada uniforme nos dura un año, al final del cual lo tiraremos y compraremos otro nuevo.

Esto supone que el coste del uniforme debemos repercutirlo a los tratamientos que realicemos ese mismo año.

Calculemos primero cuántos días al año trabajamos: un año suele tener unos 260 días laborables (contando que hay dos días a la semana que no trabajamos), si a eso le restamos 10 días entre festivos nacionales, autonómicos, locales, y algún día que otro de puente, y le restamos también otros 20 días de vacaciones, nos quedan 260-10-20= 230 días laborables.

Y volvemos a decir lo mismo, vamos a calcular que estamos ocupados de media 5 de las 8 horas laborables. Esto quiere decir que al año trabajamos 230×5= 1150horas/año. Y como el uniforme nos costó 50€, 50€/1150h= 0.04€/hora.

Esto es lo que nos cuesta usar, por su precio de compra, el uniforme cada hora de trabajo.

Si sumamos lo que nos cuesta lavar el uniforme, más lo que nos cuesta adquirir el propio uniforme, tenemos un total de 0.06+0.04= 0.10€/hora.

Y dirás “vaya tontería, 10 céntimos”. Multiplica esos 0.10€ por 1150, te da un total de 115€ al año.

Y esto es sólo del uniforme, piensa que también usas la camilla, que te costó 300€ y que te dura 3 años, los cojines de masaje, que te duran 3 años y te costaron en total 100€, las toallas, que te cuesta cada una 6€ más el lavado y que normalmente se renuevan cada año, las sábanas, las sillas, el ordenador con el que llevas la facturación, y un larguísimo etcétera, que si no contabilizamos supone un gasto “invisible” de miles de euros al año.

El Coste del Material Inventariable

Este material es todo lo que usamos durante el tratamiento, y que no vamos a poder volver a reutilizar porque su uso supone su extinción. Por ejemplo, no puedo volver a reutilizar el aceite o la crema que uso para el masaje a un cliente.

Este material es fácil de calcular, pero lo que es importantísimo es saber exactamente lo que solemos usar en cada tratamiento, y esto se hace diseñando un protocolo de tratamiento y ciñéndose exactamente a lo que dice el protocolo.

Imagina que en un tratamiento el protocolo dice que usamos 50mL de aceite de almendras, que suele costar unos 15€ el litro (0.75€ el tratamiento), pero una semana nos da por usar aceite de jojoba, que va a unos 60 euros en litro, lo cual supone que pasamos de menos de un euro a varios euros de coste. Así, si tenemos los precios muy ajustados, podemos incluso estar perdiendo dinero.

Imagina que ni siquiera has hecho un escandallo, ¡un desastre!

¿Cómo sé lo que uso de cada producto en cada tratamiento? Pues midiéndolo, normalmente con báscula, que es lo más cómodo a la hora de calcular cantidades de producto.

Por ejemplo, tienes una crema que pesa con el bote sin abrir 2kg, y tú pesas lo que más o menos gastas en cada tratamiento, y te da 30g. Dividiendo los 20€ que te cuesta cada bote entre 2kg, cada gramo de crema gastada te cuesta 0.01€, así que cada tratamiento de una hora hecho con crema te sale a 0.3€.

Así calculas lo que te cuesta cada tratamiento pero, ¿cómo haces después para ajustarte en cada tratamiento a la cantidad precisa de crema, para así no pasarte y que no te salga más caro el tratamiento?

Puedes fiarte de ti mismo o de los otros terapeutas, y suponer que nadie gastará más de lo debido, o puedes usar siempre el mismo recipiente para cada producto, calculas lo máximo que cabría en determinado cuenquito o platito y estableces que, para los tratamientos con crema, siempre se usará ese recipiente.

Así no hace falta pesar la crema en cada uso, y nos ajustamos bastante al protocolo.

Otros elementos son más fáciles de cuantificar, por ejemplo si usamos ropa desechable para el cliente, si usamos guantes, mascarillas, films, etc. Sólo tenemos que determinarlo, apuntarlo en el protocolo y seguir el protocolo a rajatabla.

También debemos incluir materiales de decoración como velas, inciensos, los aceites de los quemadores, etc.

Si queremos poner flores por ejemplo, que tiramos cada dos días porque se ponen pochas, deberemos calcular cuánto nos cuesta cada hora tener flores en la cabina de masaje.

El Coste de los Gastos Fijos

Para ejercer cualquier actividad necesitamos una serie de servicios o prestaciones y tenemos que pagar toda una serie de impuestos y seguros que se disparan, además, si tenemos en cuenta alquileres o hipotecas.

Aquí va un cálculo anual de los gastos fijos que supone nuestra actividad:

  • Alquiler local 600€/mes (gasto mensual de 100€+ gasto de 20% cada tres meses del modelo 115)
  • Seguro local 150€/año
  • Limpieza local: 10€/h, todos los días 1 hora, total 160 días/año = 1600€/año
  • Tasa basuras 100€/año
  • Gastos consultoría (trimestres, declaraciones de la renta, etc.): 1000€/año
  • Gastos autónomos: 300€/mes
  • Publicidad: 100€/mes
  • Mantenimiento página web + servicio seo: 300€/mes

El total sería de 18.450€ al año, que vamos a redondear a 20.000€ al año para tener en cuenta otros gastos como pequeños arreglos en el local, y otros gastos no contemplados o gastos que son más elevados de lo que calculamos.

Volviendo a hacer entonces el mismo cálculo que hemos hecho anteriormente, cada uno de los 260 días que estamos abiertos al año nos cuesta 77€.

Esto supone que cada una de las horas que estamos abiertos (8h), cobremos o no cobremos en esa hora, nos cuesta cerca de 10€. Como hemos supuesto que no estaremos ocupados e ingresando dinero las 8 horas sino sólo 5, significa que tenemos de gastos fijos, 15,4€ por hora.

Esto debemos directamente incluirlo en el escandallo.

Si tenemos más gastos, si tenemos más trabajadores, lo que sea, debemos incluirlos. Además, aunque el primer año lo calculemos aproximadamente, al final del primer año debemos sentarnos, repasar las facturas y ver cuánto nos ha costado exactamente nuestra actividad.

Y No Está Mal Tener En Cuenta Un “Extra”

Aunque ya hemos tenido en cuenta un extra al calcular los gastos fijos, vamos a incluir otra partida de dinero a tener en cuenta para imprevistos.

Porque una camilla se puede romper, se puede caer un bote de crema, podemos tener una fuga de agua que tenemos que reparar nosotros, una multa por presentar ciertos papeles fuera de tiempo, etc.

Vamos a suponer que nos guardamos 3000€ al año, que sería 3000€ en 260 días en 5 horas = 2.3€/hora

Vale, Todo Pagado… ¿Y Yo Qué Cobro?

Si te has dado cuenta, hemos estado calculando lo que gastamos sí o sí, pero si trabajamos es para algo, ¿no?

De momento no hemos tenido en cuenta nuestro sueldo. Y nuestro sueldo debe incluir además lo que tenemos que pagar siendo autónomos, que ronda el 20%.

Para calcular lo que debemos pagar por impuestos, tenemos que restar al IVA cobrado de los ingresos (a nuestros clientes) el IVA de lo que hemos gastado.

Si el resultante es negativo (hemos tenido más IVA de gastos que de ingresos), no hemos de pagar nada, pero si es al revés y el resultado es positivo, esto debemos pagarlo directamente.

Una vez calculado el IVA hemos de calcular los ingresos y los gastos sin él. De nuevo los restamos, si el resto sale negativo no pagamos nada, si sale positivo hemos de calcular el 20% de esta cantidad, y eso es lo que debemos pagar.

Si queremos cobrar 1000€, hemos de calcular que ingresamos 1250€ más de ingresos que de gastos. De este modo, si calculamos el 20% de 1250 nos salen 250€, que pagaremos en impuestos, quedándonos 1000€ “limpios”.

Si calculamos estos 1250€ al mes, nos sale que cada hora debemos imputar a cada tratamiento (calculando que sólo estamos ocupados 5h al día): 1250€/mes * 12= 15000€/año, 15000/260 días de trabajo = 57.7€/día, 57.7€/5 horas = 11.5€/hora.

Cálculo De Gastos Totales

Cuando tengamos todo calculado sólo debemos sumar los gastos fijos, los gastos del inmovilizado y los del material inventariable.

Imaginemos un masaje de 30 minutos en el que gastamos sólo crema de masaje, la sábana de la camilla y 2 toallas, ni ropa desechable ni ningún otro producto.

  • Gastos fijos: 15.4€/h
  • Gastos inmovilizado:   2€/h (uniforme, camilla, toallas, cojines)
  • Gastos tratamiento: 0.3€/h (crema)
  • Gastos extra: 2.3€/h
  • Gastos nuestro sueldo: 11.5€/h

El total para una hora de tratamiento (hemos calculado todos los gastos para una hora) es de 31.5€, lo que para media hora de tratamiento nos sale a 15.75€.

Es decir, si por cada media hora de trabajo de un tratamiento “normal” (porque sólo usamos crema) cobramos 15.75€, lo tenemos todo pagado, incluido nuestro sueldo, más un plus por si acaso, y si sacamos 5 horas efectivas de trabajo al día estaremos cubiertos.

Si trabajamos más de 5 horas, todo serán beneficios, si trabajamos menos, debemos preocuparnos.

Pero, al menos, sabemos cuánto es esta cantidad.

¡Ojo! Si Cambia El Protocolo, Cambia El Escandallo

Una vez tenemos el primer escandallo es más fácil calcular el del resto de tratamientos, ya que la parte más pesada, de gastos comunes a todos los tratamientos, ya la tendremos calculada, y sólo tendremos que imputar al escandallo los gastos propios de cada tratamiento: más o menos toallas, más o menos decoración, diferentes productos, diferente tiempo de tratamiento, etc.

¿Y A Domicilio?

Trabajando a domicilio no tienes que imputar gastos de local, pero tienes que imputar los gastos de gasolina y de mantenimiento del coche, y tener en cuenta que los coches no son inmortales y que kilómetro que hagas, kilómetro que lo desgastas.

Además, tienes que imputar también el tiempo que usas en ir y volver, de modo que un tratamiento ya no es de una hora, sino del tiempo que tardas en ir, el tiempo del montaje, el del tratamiento, el desmontaje y la vuelta. Es decir, súmale al menos 30 minutos a cada tratamiento, más si la vivienda del cliente está más lejos.

Así, debes tener un precio para viviendas en tu misma localidad, o por ejemplo en localidades hasta 15 kilómetros, hasta 30 km, etc.

Conclusiones

¿No has visto en muchos sitios tratamientos a menos de 15€ incluso por horas completas?

¿Crees que se debe a que el local es suyo, no pagan impuestos, pagan sueldos extremadamente bajos, etc., o a que simplemente no lo han calculado?

Es muy importante hacer este cálculo, de otro modo nos podemos arruinar o, desde luego, no ser capaces de ganarnos la vida con nuestra actividad.